Amber Scorah, nacida en Vancouver (Canadá), es testigo de Jehová de tercera generación. Fue misionera en China, donde empezó a cuestionar lo que enseñaba. Tras ser declarada apóstata, su familia y sus amigos de la fe dejaron de hablarle. Contó su historia en el libro Leaving the Witness (2019) y hoy vive en Nueva York.
En la entrevista describe así aquel momento (traducción propia): «Sentí que todo lo que me había importado había desaparecido». Y añade que, aunque fue una decisión suya, eso no hizo menos terrible estar tan sola.
También habla de lo que vino después. Lo primero que sintió fue alivio, enseguida mezclado con miedo, porque no sabía qué hacer con su vida (traducción propia): «Me ilusionaba la idea de tener tanto por delante. Por fin podía ser quien era, o descubrir quién era, y participar en el mundo». En Nueva York consiguió trabajo, formó una pareja y quiso volver a tener una familia propia.
No habla con rencor de quienes siguen dentro. Cuenta que todavía quiere a amigos que ya no le hablan, porque cree sinceramente que son buenas personas.
Fuente: NPR – Fresh Air