Dudas habituales
Preguntas frecuentes
¿Es pecado leer esta web?
Esa es una pregunta que solo tú puedes responder. Lo que sí podemos decirte es que aquí no encontrarás insultos, burlas ni mentiras: solo información con sus fuentes, muchas de ellas publicaciones de la propia organización.
La Biblia elogia a los bereanos por comprobar lo que se les enseñaba (Hechos 17:11). Examinar algo no te obliga a cambiar de opinión; solo te permite tomar decisiones con toda la información.
Si quieres saber qué han dicho las publicaciones sobre leer materiales críticos y sobre investigar por tu cuenta, lo recogemos, con sus citas, en este artículo.
¿Leer esto me obliga a dejar de creer o a dejar la organización?
No. Informarte no te obliga a nada. Puedes leer, comprobar las fuentes y no cambiar nada en tu vida, o tomarte años para pensarlo.
Tampoco te vamos a decir qué creer. Hay quien, después de informarse, sigue creyendo en Dios dentro o fuera de la organización, quien cree de otra forma y quien deja de creer. Todas son decisiones legítimas y todas merecen respeto.
Si te preocupa qué pasa con tu fe, puedes leer Y tu fe, ¿qué?. Y si sigues dentro y quieres ir con cuidado, Si sigues dentro. Si algún día te planteas salir, tienes una guía sin prisas en Si estás pensando en salir.
¿Y si me equivoco y Jehová me castiga en el Armagedón?
Es uno de los miedos más profundos y más comunes, y es muy comprensible: durante años se te ha enseñado que tu vida eterna depende de permanecer en la organización. Sentirlo no significa que estés haciendo algo malo.
Nadie puede responder por Dios, y nosotros tampoco lo intentamos. Lo que sí podemos decirte es que examinar con sinceridad lo que se te enseña no es lo mismo que darle la espalda a Dios. Muchas personas creyentes lo ven precisamente como una forma de buscar la verdad, como los bereanos de Hechos 17:11.
Puede ayudarte saber de dónde viene ese miedo y por qué aparece justo al leer: lo explicamos en el paso ¿Por qué da miedo leer esto?. Y si el miedo te quita el sueño, hablar con alguien ayuda: en Apoyo tienes personas que entienden lo que vives.
¿Cómo sé que esto no es propaganda?
Hacerte esa pregunta es sano, y te animamos a hacértela con cualquier fuente, también con esta.
Algunas señales que puedes comprobar por tu cuenta:
- ¿Puedes verificar cada cita? Aquí cada una lleva su referencia y, siempre que es posible, un enlace a la propia biblioteca en línea de la organización. Ábrela y compara.
- ¿Se separan los hechos de las opiniones? Las preguntas para reflexionar van aparte, y las conclusiones las dejamos para ti.
- ¿Te piden algo a cambio? No pedimos dinero, ni datos, ni que te unas a ningún grupo.
- ¿Usa el miedo, la prisa o el «nosotros contra ellos»? Si alguna vez lo notas aquí, dínoslo.
Puedes leer cómo trabajamos y qué nos preguntamos antes de publicar en Cómo trabajamos.
¿Esta web la han hecho personas que quieren atacar a los testigos?
Entendemos que te lo preguntes. Quizá te han enseñado que, según quién haya escrito algo, es mejor no leerlo. Esta web la mantienen personas a las que les importan la verdad y el bienestar de quienes todavía forman parte de la organización. No te pedimos que la dejes ni que pienses mal de nadie.
Te pedimos una sola cosa: que no juzgues la información por quién la publica, sino por si es cierta. Por eso cada cita lleva su referencia exacta, para que la compruebes en la propia biblioteca de la organización.
¿Quién está detrás y por qué es anónimo?
Mantenemos el anonimato para protegernos a nosotros y a nuestras familias. Muchas personas que cuestionan la organización pierden el contacto con sus seres queridos, y preferimos evitarlo.
El anonimato no afecta a la fiabilidad del contenido: no te pedimos que nos creas a nosotros, sino que compruebes las fuentes.
¿Guardáis algún dato sobre mí?
No. Esta web no usa cookies, ni estadísticas, ni ningún servicio de terceros. No sabemos quién la visita ni desde dónde. Si nos escribes, solo conoceremos lo que tú decidas contarnos.
Me siento muy mal después de leer, ¿qué hago?
Lo que sientes es comprensible. Darse cuenta de ciertas cosas puede remover mucho: tristeza, miedo, rabia, culpa o una sensación de vacío. Muchas personas que pasaron por esto cuentan que ese malestar, con tiempo y con apoyo, se va suavizando.
- No tienes que decidir ni hacer nada ahora. Puedes parar por hoy.
- Si puedes, habla con alguien de confianza, aunque no sepa nada de esto.
- Si te sientes desbordado o tienes pensamientos de hacerte daño, puedes llamar en España al 024 o al 717 003 717, gratis y a cualquier hora. En Apoyo tienes las líneas de otros países. Si hay un peligro inmediato, llama al 112.
Soy menor de edad, ¿qué puedo hacer?
Puedes leer esta web a tu ritmo, como cualquier otra persona. Tener preguntas no te obliga a decidir nada ni a enfrentarte a tu familia.
Si quieres hablar con alguien, la Fundación ANAR atiende a menores en el 900 20 20 10 y por chat, a cualquier hora y de forma gratuita. También puedes buscar a un adulto de confianza fuera de la congregación, como un profesor o el orientador de tu centro.
Si alguien te hace daño, tienes derecho a contarlo y a que te protejan. Más información en Si eres joven y tienes dudas, Apoyo y Si sigues dentro.
¿Y si alguien descubre que he entrado en esta web?
Esta web no guarda nada sobre ti, pero tu navegador sí puede guardar el historial. En Navegación segura te explicamos cómo usar el modo incógnito y cómo borrar solo esta web del historial en el móvil.
Si alguien se acerca mientras lees, pulsa Salir rápido (abajo a la derecha) o, en el ordenador, pulsa tres veces Mayús.
Y si te preocupa cómo hablar de tus dudas con tu familia o con tu pareja, en Si sigues dentro y en ¿Cómo hablar de tus dudas con tu pareja o tu familia testigo? hay algunas ideas.
¿Puedo hacer el recorrido en varios días?
Sí. No hace falta leerlo de una vez: puedes parar cuando quieras y volver otro día.
Para no dejar rastros, esta web no guarda tu progreso. Si quieres retomarlo, basta con recordar por qué paso ibas y buscarlo en Empieza aquí.
Un familiar mío es testigo y quiero entenderlo, ¿esta web es para mí?
Sí. Puede ayudarte a entender qué se enseña, por qué cuesta tanto hablar de ciertas cosas y por qué una persona puede sentir miedo solo por leer información crítica.
Si quieres ayudar a alguien que tiene dudas, lo que más suele ayudar es mantener la relación: escuchar sin juzgar, no presionar y no convertir cada conversación en un debate. En Si sigues dentro hay ideas pensadas para quien duda que también pueden servirte a ti, en Voces hay personas que cuentan cómo lo vivieron, y en Apoyo hay profesionales y comunidades.
¿Qué buscáis con esta web?
Que cualquier persona con preguntas encuentre información documentada, en español, en un espacio tranquilo y sin presiones. No pedimos dinero, no te pedimos que te unas a ningún grupo y no te decimos lo que tienes que hacer.
He encontrado un error, ¿qué hago?
Por favor, escríbenos desde la página de contacto. Revisamos cada aviso y, si hay un error, lo corregimos y lo indicamos. Puedes leer más en Cómo trabajamos.
¿No encuentras tu pregunta? Si es tu primera vez, puedes empezar por el recorrido. Y si lo estás pasando mal, en Apoyo hay personas que pueden escucharte.