En pocas palabras
La norma sobre la sangre ha cambiado mucho desde 1945. En 2026 pasó a ser asunto de conciencia algo que durante décadas se trató como motivo de expulsión o desasociación.
Lo que enseña la organización
«En consecuencia con este entendimiento, a partir de 1961 se expulsó de las congregaciones de los testigos de Jehová a cualquiera que pasara por alto este requisito divino, aceptara transfusiones de sangre y manifestara una actitud impenitente.»
«Desde mucho tiempo atrás hemos comprendido que tal sangre almacenada ciertamente ha dejado de ser parte de la persona.»
«Los testigos de Jehová sostenemos que aceptar tanto sangre completa como alguno de estos cuatro componentes básicos violan la ley de Dios.»
«Y la Biblia no dice nada sobre el uso de nuestra propia sangre al recibir atención médica y quirúrgica.»
«Esto quiere decir que cada cristiano debe tomar su propia decisión sobre cómo usar estos cuatro componentes principales en cualquier tratamiento o procedimiento médico y quirúrgico.»
Lo que muestran los hechos
Cómo empezó. Según el libro Proclamadores (1993), fue La Atalaya de 1945 (1 de julio en inglés; 15 de noviembre en español) la que explicó con detalle que la prohibición bíblica de la sangre incluía las transfusiones. A partir de 1961, quien aceptara una transfusión sin arrepentirse era expulsado.
La sangre almacenada. En 1989, La Atalaya explicaba que los testigos no aceptaban que se les guardara su propia sangre antes de una operación para devolvérsela después, porque esa sangre ya no formaba parte de la persona y, según la ley de Dios, había que deshacerse de ella: «Debes derramarla sobre el suelo como agua» (Deuteronomio 12:24).
Componentes y fracciones. Con el tiempo, la norma se fue matizando. La Atalaya del 15 de junio de 2000 (reimpresa el 15 de junio de 2004) distinguía entre:
- Lo prohibido: la sangre completa y sus cuatro componentes principales (glóbulos rojos, glóbulos blancos, plaquetas y plasma).
- Lo que quedaba a la conciencia: las fracciones que se extraen de esos componentes, como la albúmina, los factores de coagulación, la gammaglobulina, los interferones o las interleuquinas.
El mismo artículo reconoce algo importante: para fabricar esas fracciones «hay que recoger y procesar la sangre». Es decir, proceden de sangre donada por otras personas, aunque los testigos entendían que no debían donar sangre.
El cambio de 2000. En junio de 2000, un comunicado oficial a los medios (reproducido por el Hospital General de Massachusetts) explicó un cambio de procedimiento introducido en abril de ese año: quien aceptara una transfusión voluntariamente y sin arrepentirse ya no sería expulsado por la congregación, sino que se consideraría que él mismo renunciaba a ser testigo. El propio comunicado reconocía que el resultado era el mismo: la persona dejaba de ser considerada testigo de Jehová.
Los cambios de 2026. Este año la norma ha cambiado de forma notable:
- Marzo de 2026 (Informe 2 del Cuerpo Gobernante): usar la propia sangre, incluida la almacenada antes de una operación, pasa a ser decisión personal, porque «la Biblia no dice nada» sobre ello.
- Septiembre de 2026 (Informe 6 y un artículo de «Preguntas de los lectores» en jw.org): los cuatro componentes principales procedentes de otra persona también pasan a ser decisión de conciencia. Donar sangre pasa también a ser decisión personal, siempre que se use solo para obtener componentes o fracciones. Siguen sin aceptarse las transfusiones de sangre completa.
El artículo de 2026 explica que, como la Biblia no habla concretamente de estos productos, el Cuerpo Gobernante «no está autorizado para ir “más allá de las cosas que están escritas”». El artículo no dice nada sobre quienes, durante décadas, rechazaron componentes que hoy se aceptan, ni sobre quienes fueron expulsados o considerados desasociados por aceptarlos.
Las consecuencias reales. Detrás de estas normas hay historias concretas. En España, el Tribunal Constitucional examinó el caso de un chico de 13 años de Ballobar (Huesca) que murió en septiembre de 1994 tras rechazar, junto con sus padres, transfusiones que los médicos consideraban necesarias. La sentencia (STC 154/2002) no juzgaba la doctrina: anuló la condena de los padres por homicidio al considerar vulnerada su libertad religiosa. Pero los hechos que describe muestran el peso que estas decisiones ponían sobre una familia.
En Japón, el Ministerio de Sanidad publicó en diciembre de 2022 unas orientaciones sobre el maltrato infantil relacionado con creencias religiosas. Sin nombrar a ningún grupo, cita como negligencia impedir que un menor reciba un tratamiento que el médico considera necesario, por ejemplo, una transfusión.
¿Cuántas personas han muerto en total? Nadie lo sabe con exactitud: la organización no publica datos. Las estimaciones de algunos médicos y de la asociación AJWRB la sitúan entre unas 900 y unas 1.200 muertes al año en todo el mundo, aunque son extrapolaciones a partir de unos pocos estudios y no se pueden confirmar. En este apartado explicamos de dónde salen y qué límites tienen.
Este es un tema especialmente doloroso para muchas familias, que tomaron esas decisiones por fe y por amor. Si has perdido a alguien, o si tú mismo pasaste por una decisión así, no estás solo: en Apoyo hay personas que pueden ayudarte. Para ver todos los cambios con más detalle, tienes este artículo.
Compruébalo tú mismo
En la biblioteca en línea, lee La Atalaya del 15 de junio de 2004 (págs. 29-31) y La Atalaya del 1 de marzo de 1989 (págs. 30-31). Después lee en jw.org el artículo «¿De qué maneras demostramos los testigos de Jehová que respetamos la vida?» (2026).
Compara qué se consideraba ley de Dios en cada momento y qué razones se dan para el cambio.
Fuentes
- Se nos conoce por nuestra conducta. Los testigos de Jehová, proclamadores del Reino de Dios (1993), cap. 13Publicación de la organización
- Preguntas de los lectores: ¿Admiten los testigos de Jehová transfusiones de su propia sangre...?. La Atalaya, 1 de marzo de 1989, págs. 30-31Publicación de la organización
- Preguntas de los lectores: ¿Aceptan los testigos de Jehová fracciones menores de la sangre?. La Atalaya, 15 de junio de 2000, págs. 29-31Publicación de la organización
- Preguntas de los lectores (reimpresión). La Atalaya, 15 de junio de 2004, págs. 29-31Publicación de la organización
- Fracciones sanguíneas y procedimientos médicos. «Manténganse en el amor de Dios», apéndice, págs. 215-218Publicación de la organización
- Rumor control: Jehovah's Witnesses and blood transfusions. Hospital General de Massachusetts, 2000; reproduce el comunicado oficial a los medios del 15 de junio de 2000 (en inglés)Otra fuente
- 2026 | Informe 2 del Cuerpo Gobernante. jw.org, 20 de marzo de 2026Publicación de la organización
- 2026 | Informe 6 del Cuerpo Gobernante. jw.org, 18 de septiembre de 2026Publicación de la organización
- ¿De qué maneras demostramos los testigos de Jehová que respetamos la vida?. «Preguntas de los lectores», jw.org, septiembre de 2026Publicación de la organización
- Jehovah's Witnesses ease policy on transfusions, allowing storage and use of one's own blood. Associated Press (Peter Smith), marzo de 2026Prensa
- Estimating Mortality: Epidemiological Extrapolations of Faith-Based Blood Restrictions. Lee Elder, AJWRB, 2017, revisado el 23 de julio de 2026; recoge la estimación de Osamu Muramoto (en inglés)Otra fuente
- Management of the Jehovah's Witness in Obstetrics and Gynecology: A Comprehensive Medical, Ethical, and Legal Approach. Zeybek B. y otros, Obstetrical & Gynecological Survey, 2016; 71(8): 488-500 (en inglés)Estudio académico
- Sentencia 154/2002, de 18 de julio. Tribunal Constitucional, Pleno. BOE-T-2002-15992Documento oficial
- Q&A sobre la respuesta al maltrato infantil relacionado con creencias religiosas (resumen, en japonés). Ministerio de Sanidad, Trabajo y Bienestar de Japón, circular de 27 de diciembre de 2022Documento oficial