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Temas · En sus propias palabras

Testigos de Jehová y la sangre: ¿qué cambió en septiembre de 2026?

Desde el 18 de septiembre de 2026, aceptar los cuatro componentes principales de la sangre es decisión de conciencia. Qué se enseñaba antes y qué cambia ahora.

Transfusiones de sangrePara empezarActualizado el 1 de octubre de 2026

Si eres testigo, probablemente viste el Informe 6 del Cuerpo Gobernante del 18 de septiembre de 2026. Es uno de los cambios más importantes en décadas, y es normal que te haya dejado con sentimientos mezclados: alivio, confusión, tristeza o incluso enfado. Todos son comprensibles.

Qué se ha anunciado

Desde el 18 de septiembre de 2026, aceptar glóbulos rojos, glóbulos blancos, plaquetas o plasma de otra persona es una decisión de conciencia:

«Esto quiere decir que cada cristiano debe tomar su propia decisión sobre cómo usar estos cuatro componentes principales en cualquier tratamiento o procedimiento médico y quirúrgico.» — «¿De qué maneras demostramos los testigos de Jehová que respetamos la vida?», jw.org, septiembre de 2026

Seis meses antes, en marzo de 2026, ya se había anunciado que usar la propia sangre, incluso almacenada antes de una operación, pasaba a ser una decisión personal. Lo único que se sigue rechazando es la transfusión de sangre completa.

Qué se enseñaba hasta ahora

Durante décadas, aceptar cualquiera de esos cuatro componentes se consideraba una violación de la ley de Dios. Desde 1961, quien aceptaba una transfusión sin arrepentirse podía ser expulsado (Proclamadores, 1993, cap. 13). Y en 2004 La Atalaya lo explicaba así:

«En la actualidad, la mayoría de las transfusiones no son de sangre completa, sino de uno de sus componentes principales (…). Los testigos de Jehová sostenemos que aceptar tanto sangre completa como alguno de estos cuatro componentes básicos violan la ley de Dios.» — La Atalaya, 15 de junio de 2004, págs. 29-31

Por qué el cambio es tan grande

En los hospitales actuales, la sangre donada se separa en componentes y a cada paciente se le transfunde solo el que necesita. La sangre completa se reserva para situaciones de emergencia muy concretas (guía de transfusión del Ministerio de Sanidad; Cruz Roja Americana). La propia organización lo reconocía en 2004.

Por eso, en la práctica, lo que hoy se permite es casi todo lo que un médico suele indicar cuando hace falta una transfusión. Lo que durante décadas podía suponer la expulsión o la desasociación es, desde septiembre, una decisión personal.

Cómo explica el cambio la organización

El artículo de 2026 explica que la Biblia no habla concretamente de estos productos y que, por eso, el Cuerpo Gobernante «no está autorizado para ir “más allá de las cosas que están escritas”». Es una explicación que merece tomarse en serio. Y precisamente por eso deja preguntas abiertas.

¿Cuántas personas han muerto?

Es una pregunta que muchos se hacen, y la respuesta honrada es que nadie lo sabe con exactitud. Las estimaciones publicadas la sitúan entre unas 900 y unas 1.200 muertes al año en todo el mundo, aunque son cifras que no se pueden confirmar: podrían ser menos o podrían ser más.

Por qué no hay datos. La organización no ha publicado nunca cifras sobre este asunto. Los hospitales, por confidencialidad, no suelen dar a conocer los casos. Y los registros de defunción recogen la causa médica de la muerte, no la decisión de rechazar una transfusión.

De dónde salen las estimaciones. Todas son extrapolaciones: toman lo observado en unos pocos estudios con pacientes testigos tratados sin sangre y suponen que se repite en toda la población de testigos del mundo.

  • El médico Osamu Muramoto, autor de varios artículos de bioética sobre este tema en revistas médicas, calculó hacia 2001 unas 150 muertes al año en Estados Unidos y unas 900 en todo el mundo. Partió de una revisión de 1.404 operaciones publicada en 1993 (Kitchens) y supuso que, de cada cien testigos que necesitan una transfusión, uno más muere por no recibirla.
  • Una revisión médica de 2016 (Zeybek y otros, Obstetrical & Gynecological Survey) recoge la estimación de unas 1.000 muertes al año, pero no explica cómo se obtiene: remite a un artículo de enfermería de 2005.
  • La AJWRB (fundada como Associated Jehovah's Witnesses for Reform on Blood y hoy llamada Alliance for Jehovah's Witness Research and Bioethics), una asociación que pide cambiar la norma y de la que Muramoto es asesor, combinó ese cálculo con un estudio de Nueva Zelanda (Beliaev y otros, 2012) y lo aplicó al número de publicadores. Llegó a unas 1.220 muertes en 2016 y a unas 33.000 entre 1961 y 2016.

Los límites de esas cifras. Conviene tenerlos presentes:

  • Se basan en muy pocos estudios, y pequeños cambios en los supuestos mueven mucho el resultado. El propio Kitchens calculaba que entre el 0,5 % y el 1,5 % de esas operaciones se complicaban con una anemia que terminaba en muerte.
  • Aplican a todo el mundo datos de Estados Unidos y Nueva Zelanda, con sistemas sanitarios muy distintos. La propia AJWRB advierte que sus cifras son estimaciones, no muertes registradas.
  • La medicina sin sangre ha mejorado. En un hospital especializado de Estados Unidos, un estudio de 2022 con 1.111 adultos que rechazaban transfusiones encontró una mortalidad similar a la de los demás pacientes (Frank y otros). Donde no hay esos medios, el riesgo puede ser mayor.
  • Las cifras más citadas proceden de una asociación crítica con la norma, y la de la revisión de 2016 no explica su método.

Además, todas se refieren a la norma anterior a septiembre de 2026.

Detrás de cada una de esas posibles muertes hay una persona y una familia que tomaron una decisión muy difícil, por fe y por amor: a Dios y a los suyos. Nada de esto pretende juzgarlas. Si has vivido una pérdida así, o te preocupa una decisión médica, al final de esta página tienes dónde encontrar apoyo.

Preguntas que deja el cambio

  • Si la Biblia no habla concretamente de los componentes, ¿en qué se basaba la norma que durante décadas pidió rechazarlos?
  • ¿Qué pasa con quienes murieron tras rechazar componentes que hoy se aceptarían, y con sus familias?
  • ¿Y con quienes fueron expulsados o considerados desasociados por aceptarlos?
  • El artículo de 2026 no dice nada sobre ninguna de estas personas. ¿Qué te parece eso a ti?

No tienes que responder ahora. Si quieres conocer la historia completa de la norma, la tienes en el paso 5 del recorrido. En Antes y ahora puedes ver este cambio junto a otros, como los de los trasplantes y las vacunas. Lo que les ocurrió a quienes pidieron este cambio hace décadas lo tienes en ¿Qué les pasó a los testigos que intentaron cambiar las cosas desde dentro?. Y si este tema te toca de cerca porque perdiste a alguien, en Apoyo hay personas que pueden acompañarte.

Fuentes

  1. 2026 | Informe 6 del Cuerpo Gobernante. jw.org, 18 de septiembre de 2026Publicación de la organización
  2. ¿De qué maneras demostramos los testigos de Jehová que respetamos la vida?. «Preguntas de los lectores», jw.org, septiembre de 2026Publicación de la organización
  3. 2026 | Informe 2 del Cuerpo Gobernante. jw.org, 20 de marzo de 2026Publicación de la organización
  4. Preguntas de los lectores. La Atalaya, 15 de junio de 2004, págs. 29-31 (reimpresión del 15 de junio de 2000)Publicación de la organización
  5. Los testigos de Jehová, proclamadores del Reino de Dios. 1993, cap. 13Publicación de la organización
  6. Guía clínica de transfusión de componentes sanguíneos para Enfermería. INGESA, Ministerio de Sanidad (Hospital Comarcal de Melilla)Documento oficial
  7. A Compendium of Transfusion Practice Guidelines, 4.ª ed.. Cruz Roja Americana, enero de 2021 (en inglés)Estudio académico
  8. How many Jehovah's Witnesses are dying from the blood refusal policy?. AJWRB, hoja informativa con la estimación de Osamu Muramoto (en inglés)Otra fuente
  9. Estimating Mortality: Epidemiological Extrapolations of Faith-Based Blood Restrictions. Lee Elder, AJWRB, 2017, revisado el 23 de julio de 2026 (en inglés)Otra fuente
  10. Management of the Jehovah's Witness in Obstetrics and Gynecology: A Comprehensive Medical, Ethical, and Legal Approach. Zeybek B. y otros, Obstetrical & Gynecological Survey, 2016; 71(8): 488-500 (en inglés)Estudio académico
  11. Are transfusions overrated? Surgical outcome of Jehovah's Witnesses. Kitchens C. S., The American Journal of Medicine, 1993; 94(2): 117-119 (resumen en inglés)Estudio académico
  12. Clinical benefits and cost-effectiveness of allogeneic red-blood-cell transfusion in severe symptomatic anaemia. Beliaev A. M. y otros, Vox Sanguinis, 2012; 103(1): 18-24 (resumen en inglés)Estudio académico
  13. Methods of Bloodless Care, Clinical Outcomes, and Costs for Adult Patients Who Decline Allogeneic Transfusions. Frank S. M. y otros, Anesthesia & Analgesia, 2022; 135(3): 576-585 (resumen en inglés)Estudio académico

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