¿Se pueden aceptar las vacunas?
Lo que se enseñaba · 1931
«La vacunación es una violación directa del pacto eterno que Dios hizo con Noé después del diluvio.»
The Golden Age (La Edad de Oro), 4 de febrero de 1931, pág. 293, artículo «The Sacredness of Human Blood» («La santidad de la sangre humana»), firmado por el colaborador Charles A. Pattillo, con el subtítulo «Reasons why vaccination is unscriptural» («Razones por las que la vacunación no es bíblica») (traducción propia del original en inglés; escaneo del volumen de 1931 en archive.org) · Comprobar
Lo que se enseña hoy · 1953
«Después de considerar el asunto, no nos parece que esté en violación del pacto eterno hecho con Noé, como se prescribe en el Génesis 9:4, ni contrario al mandamiento de Dios en Levítico 17:10-14 relacionado a éste.»
La Atalaya, 15 de abril de 1953, «Madurez por el espíritu», págs. 255-256 (en inglés, 15 de diciembre de 1952) · Comprobar
Durante unos veinte años, las publicaciones presentaron la vacunación como contraria a la ley de Dios. En 1952 (1953 en la edición española) se pasó a considerar un asunto de conciencia. Hoy la organización no se opone a las vacunas («¿Están los testigos de Jehová en contra de las vacunas?», jw.org).
Los textos bíblicos que se analizan, Génesis 9:4 y Levítico 17:10-14, tratan de no comer sangre, y son también los textos en los que se ha apoyado la norma sobre las transfusiones. El mismo artículo de 1953 reconoce que «toda objeción a la vacunación sobre base bíblica parece carecer de apoyo». Sobre la historia de la norma de la sangre, puedes leer el paso 5 del recorrido.