Si creciste entre testigos de Jehová, es probable que hayas oído que la universidad no era buena idea. Hoy la organización dice otra cosa: que estudiar o no es una decisión personal. Aquí tienes, con sus palabras, lo que se dice ahora y lo que se publicó antes, para que puedas compararlo con calma.
Lo que dice hoy la organización
En el Informe 5 del Cuerpo Gobernante, publicado en jw.org el 22 de agosto de 2025, se dedicó casi todo el programa a los estudios. Por «estudios adicionales» se entiende cualquier formación posterior a la educación básica, «en universidades, en escuelas técnicas, vocacionales, escuelas de oficios». Y se dijo:
«En este informe, nos gustaría aclarar lo que pensamos de este tema. Aunque algunos tipos de educación pueden encerrar ciertos peligros, básicamente, la decisión de seguir estudiando o no es una decisión personal». (subtítulos oficiales, min. 3:59-4:13)
Y añadió que «ningún cristiano —ni siquiera los ancianos— debe juzgar la decisión personal que tome un hermano» (min. 5:18-5:22).
La Atalaya de mayo de 2026 recoge la misma idea en un artículo de estudio. En una nota reconoce expresamente el pasado: «En el pasado, nuestras publicaciones han desaconsejado ciertos tipos de estudios adicionales», y cita como ejemplo el artículo de 2005. Añade: «Aunque estos peligros siguen existiendo, cursar o no estudios adicionales es una decisión personal» (págs. 14-19, nota b del párr. 4).
Algunas cosas no cambian. En el mismo informe se dice que «la mejor carrera es el servicio de tiempo completo», y el artículo de 2026 advierte de que mudarse a «un campus universitario» puede «poner en serio peligro tu espiritualidad» (pág. 17, párr. 13).
Lo que se publicó antes
Durante décadas, el consejo sobre la universidad estuvo unido a la idea de que quedaba poco tiempo:
- 1969. «¡A este mundo le queda muy poco tiempo! ¡Cualquier “futuro” que este mundo ofrezca no es futuro! (…) Fija como tu meta el servicio de precursor» (La Atalaya, 15 de agosto de 1969, pág. 491, párr. 12).
- 1989. «Puede que un título universitario mejore tus perspectivas de empleo o puede que no, pero hay un hecho que es indiscutible: ¡“El tiempo que queda está reducido”! (…) ¿sería la mejor manera de usar el tiempo que queda pasar varios años en una universidad?» (¡Despertad!, 8 de mayo de 1989, pág. 13).
El tono no fue siempre el mismo. En 1992, La Atalaya decía: «no debemos fijar reglas rigurosas ni a favor ni en contra de recibir más educación» (1 de noviembre de 1992, pág. 19, párr. 14).
Pero en 2005 volvió a endurecerse. El artículo que hoy cita la propia organización definía la «educación superior» como «estos estudios universitarios» (pág. 27, párr. 6) y preguntaba: «¿Deberían los padres cristianos exponer a sabiendas a sus hijos a esta clase de ambiente durante cuatro o más años?» (pág. 30, párr. 13). También aconsejaba: «En vez de optar por asignaturas académicas orientadas hacia la enseñanza universitaria, padres e hijos deben pensar en cursos que resulten útiles para emprender una carrera teocrática» (pág. 31, párr. 17). Y unía el consejo a «esta etapa final del tiempo del fin» (pág. 30, párr. 14).
Siguieron otros artículos en la misma línea:
- 2008. «En el caso de los cristianos, se desperdician años valiosos de la juventud que podrían emplearse mejor sirviendo a Jehová» (La Atalaya, 15 de abril de 2008, pág. 4, párr. 10).
- 2011. «Te animamos a no buscar más formación de la que precises para cubrir tus necesidades básicas» (La Atalaya, 15 de noviembre de 2011, pág. 19, párr. 11).
- 2012. Sobre los orientadores escolares que recomiendan estudiar: «ellos cifran su confianza en un sistema social y económico que no tiene futuro» (La Atalaya, 15 de junio de 2012, pág. 23, párr. 15).
Qué ha cambiado y qué no
Si lo comparas, verás que el cambio está en quién decide y cómo se mira a quien decide. Antes, el mensaje se presentaba como la opción sabia para un cristiano fiel; hoy es una decisión personal que nadie debe juzgar. La preferencia por el servicio de tiempo completo y las advertencias sobre el ambiente universitario siguen ahí.
Los textos de 2025 y 2026 explican el nuevo criterio con principios bíblicos (Gálatas 6:5) y no hablan de las consecuencias que tuvieron los consejos anteriores en quienes los siguieron.
Si tú renunciaste a estudiar
Para muchas personas este no es un tema teórico. Quizá tú dejaste de estudiar, rechazaste una oportunidad o elegiste un trabajo pensando en el precursorado, porque eso era lo que se esperaba de un joven espiritual. Algunas personas lo han contado en público: la abogada Abigaíl Aleu explica que un anciano le dijo que no estudiara Derecho porque el Armagedón estaba cerca.
Si te reconoces en esto, es normal que el cambio te remueva sentimientos encontrados: alivio por los más jóvenes, tristeza o enfado por lo tuyo, o la sensación de que tu decisión fue la correcta pese a todo. Ninguna de esas reacciones está mal. Y conviene recordar que nunca es tarde para formarse: muchas personas empiezan a estudiar con treinta, cuarenta o cincuenta años.
Algunas preguntas para pensar con calma:
- Si el consejo de 2005 se basaba en principios bíblicos, y el de 2025 también, ¿qué ha cambiado: la Biblia, el mundo o la forma de leerla?
- ¿Habría sido distinta tu decisión, o la de alguien que conoces, si en 2005 se hubiera dicho que nadie debía juzgarla?
- ¿Qué peso tuvo en esos consejos la idea de que «queda poco tiempo», y cómo la ves hoy, años después?
Todas las citas están en la biblioteca en línea oficial y en jw.org. Puedes leer los artículos completos y sacar tus propias conclusiones.
Para seguir: en ¿Qué es la «generación superpuesta»? verás cómo ha cambiado la explicación del plazo para el fin; en Antes y ahora, otros cambios con sus referencias; y en el paso 2 del recorrido, los cambios recientes que quizá has vivido. Si sigues dentro, quizá te sirva Si sigues dentro.
Fuentes
- 2025 | Informe 5 del Cuerpo Gobernante (vídeo, 22 de agosto de 2025). subtítulos oficiales en español, minutos 3:51-5:27Publicación de la organización
- La Atalaya (edición de estudio), mayo de 2026: «Cómo tomar buenas decisiones sobre los estudios adicionales». págs. 14-19, párr. 4 y nota b, y párr. 13Publicación de la organización
- La Atalaya, 15 de agosto de 1969: «¿Qué influye en las decisiones de su vida?». pág. 491, párr. 12Publicación de la organización
- ¡Despertad!, 8 de mayo de 1989: «¿Qué carrera debería escoger?». pág. 13Publicación de la organización
- La Atalaya, 1 de noviembre de 1992: «Educación con un propósito». pág. 19, párr. 14Publicación de la organización
- La Atalaya, 1 de octubre de 2005: «Padres, ¿qué futuro desean para sus hijos?». págs. 26-31, párrs. 6, 13 y 17Publicación de la organización
- La Atalaya, 15 de abril de 2008: «Rechacemos las “cosas que nada valen”». pág. 4, párr. 10Publicación de la organización
- La Atalaya, 15 de noviembre de 2011: «“Residentes temporales” en este mundo malvado». pág. 19, párr. 11Publicación de la organización
- La Atalaya, 15 de junio de 2012: «¿Por qué poner el servicio de Jehová en primer lugar?». pág. 23, párr. 15Publicación de la organización
Otras personas lo vivieron, y salieron adelante
Más sobre este tema
¿Quiénes son los 144.000 y la «gran muchedumbre» según los testigos de Jehová?
Qué enseña hoy la organización sobre los 144.000 y la gran muchedumbre, cómo cambió esa explicación en 1935 y en 2007, qué dicen las cifras de la Conmemoración y a quién se aplica el «nuevo pacto».
¿Por qué los testigos de Jehová no celebran cumpleaños ni Navidad? ¿Siempre fue así?
Las razones que da hoy la organización para no celebrar cumpleaños ni Navidad, y lo que sus propias publicaciones cuentan sobre cuándo y por qué se dejaron de celebrar.
¿Por qué ahora los testigos de Jehová pueden brindar? El origen de las costumbres
En 2025 el Cuerpo Gobernante dejó de poner una regla sobre el brindis, que durante décadas se evitó por su origen religioso. Qué se dijo antes, qué se dice ahora y qué criterio queda para otras costumbres.
¿Has encontrado un error? Nos tomamos muy en serio la exactitud. Escríbenos desde la página decontacto y lo revisaremos. Así trabajamos →