Pocos testigos de Jehová saben hoy que, durante unos cuarenta años, la Gran Pirámide de Guiza tuvo un lugar destacado en las publicaciones de la Sociedad Watch Tower. Charles Taze Russell, su primer presidente, la consideraba un monumento construido bajo la dirección de Dios que confirmaba el plan de la Biblia y sus fechas.
Cómo lo cuenta hoy la organización
La Atalaya del 1 de enero de 2000 lo resume así:
«C. T. Russell publicó en 1886 un libro que se llegó a conocer como El plan divino de las edades. Este contenía una tabla que relacionaba las edades de la humanidad con la Gran Pirámide de Egipto. Se pensaba que este monumento dedicado al faraón Khufú era la columna mencionada en Isaías 19:19, 20». (pág. 9, párr. 16)
El mismo artículo añade que «se pensaba que la longitud de ciertos pasillos de la Gran Pirámide indicaban en qué momento comenzaría la “gran tribulación” de Mateo 24:21», y que «algunos Estudiantes de la Biblia se apasionaron midiendo diferentes rasgos de la pirámide para determinar cuestiones como el día en que irían al cielo» (pág. 9, párr. 16).
El libro Los testigos de Jehová, proclamadores del Reino de Dios (1993) lo incluye entre las «Prácticas que se han abandonado»:
«Por unos treinta y cinco años el pastor Russell creyó que la Gran Pirámide de Giza servía de testimonio de Dios, que corroboraba períodos bíblicos. (Isa. 19:19.) Sin embargo, los testigos de Jehová han rechazado la idea de que una pirámide egipcia tuviera alguna relación con la adoración verdadera». (págs. 200-201)
El «testigo de piedra» en Venga a nos tu Reino (1891)
El tercer tomo de la serie de Russell, Thy Kingdom Come (en español, Venga a nos tu Reino), publicado en 1891, dedica un capítulo entero, el X, a «El testimonio del testigo de piedra y profeta de Dios, la Gran Pirámide en Egipto» (traducción propia del título). Russell aclaraba que no la veía como una revelación nueva, sino como una confirmación (traducción propia del inglés):
«No es en modo alguno un añadido a la revelación escrita: esa revelación es completa y perfecta, y no necesita añadidos. Pero es un fuerte testigo que corrobora el plan de Dios». (1.ª edición, 1891, pág. 315)
Y añadía que pocos estudiantes podían examinarla con atención sin quedar convencidos de que su construcción había sido «planeada y dirigida por la misma sabiduría divina» (pág. 315).
Una medida que cambió entre ediciones
El libro usaba las medidas de los pasillos interiores «a razón de una pulgada por año» (pág. 337, traducción propia). En la primera edición (1891), al medir el pasillo descendente hasta la entrada del «pozo», que representaba la gran tribulación, decía (traducción propia):
«Encontramos que son 3416 pulgadas, que simbolizan 3416 años desde la fecha mencionada, 1542 a. C. Este cálculo señala el año 1874 d. C. como el comienzo del período de angustia». (pág. 342)
La edición de 1898 mantiene la misma cifra. En cambio, en la edición de 1914 el mismo párrafo, en la misma página, dice (traducción propia):
«Encontramos que son 3457 pulgadas, que simbolizan 3457 años desde la fecha mencionada, 1542 a. C. Este cálculo señala el año 1915 d. C. como el comienzo del período de angustia». (pág. 342)
Es decir, la medida del pasillo aumentó en 41 pulgadas y la fecha señalada pasó de 1874 a 1915. La edición de 1914 concluye que, así, la pirámide atestigua que «el final de 1914 será el comienzo del tiempo de angustia» (pág. 342). Qué te parezca este cambio es cosa tuya; lo que se puede comprobar es que el texto es distinto.
La pirámide junto a su tumba
Russell murió en 1916. Según Proclamadores, «de acuerdo con los deseos del hermano Russell, fue enterrado en Allegheny, en la parcela de la familia de Betel» (pág. 64). En ese cementerio de Pittsburgh se alza un monumento en forma de pirámide cerca de la parcela de la Sociedad. Un folleto de la organización de 1984, con una guía de lugares históricos de Pittsburgh, indica a los visitantes: «Unos metros más allá de la réplica de una pirámide hay un camino que lleva cerca de la parcela de la Sociedad» (págs. 30-31, traducción propia). El monumento fue obra de la propia Sociedad. El informe de la asamblea de los Estudiantes de la Biblia celebrada en Pittsburgh en enero de 1919 cuenta que los asistentes visitaron el taller donde se tallaba «el monumento que se erigirá como memorial a la Sociedad», y lo describe así (traducción propia):
«En el centro exacto del terreno de Betel se erigirá en diagonal el monumento en forma de pirámide diseñado por el hermano Bohnet y aceptado por el hermano Russell como el emblema más adecuado para un monumento duradero en el lugar de enterramiento de la Sociedad». (pág. 7)
El mismo informe explica que llevaría las iniciales de la Sociedad y de la Asociación Internacional de Estudiantes de la Biblia, y encima «la cruz y la corona y la guirnalda», y que se esperaba tenerlo colocado antes del Día de los Caídos (finales de mayo) de 1919. En el informe anual publicado en The Watch Tower del 15 de diciembre de 1921, la Sociedad ya menciona «la piedra en forma de pirámide» que marca la parcela.
El rechazo de 1928
La idea se mantuvo varios años después de la muerte de Russell. La Atalaya de 2000 explica:
«Durante algunas décadas se la consideró la Biblia en piedra, hasta que el número de septiembre de 1929 de La Torre del Vigía dejó claro que Jehová no necesitaba ningún monumento de piedra construido por faraones paganos con signos de astrología demoníacos para confirmar el testimonio de la Biblia». (pág. 10, párr. 17)
La edición en inglés de ese mismo artículo sitúa el cambio en los números de The Watchtower del 15 de noviembre y el 1 de diciembre de 1928; la edición en español, La Torre del Vigía, lo publicó en septiembre de 1929. Desde entonces, Isaías 19:19 se entiende de forma simbólica: «Egipto» representa el mundo, y la «columna», la congregación de cristianos ungidos (párr. 17).
Algunas preguntas para pensar
Los hechos son estos: durante unos cuarenta años, desde 1886 hasta 1928, las publicaciones presentaron la pirámide como testigo de Dios; una de sus medidas cambió entre ediciones al cambiar la fecha esperada; y después se pasó a describir el mismo monumento como obra de «faraones paganos» con signos astrológicos. La organización lo presenta como un ejemplo de que el entendimiento se va corrigiendo con el tiempo.
- Si una explicación se presentó durante décadas como prueba de que Dios guiaba el estudio de las fechas, ¿qué conclusión sacas de que después se abandonara?
- ¿Cómo valorarías una «prueba» cuyos datos se ajustan cuando cambia la conclusión esperada?
- ¿Qué te ayuda a distinguir, en lo que se enseña hoy, entre lo que procede claramente de la Biblia y lo que es una interpretación de su tiempo?
Las citas en español están en la biblioteca en línea oficial, y los libros de Russell pueden leerse escaneados en archive.org. Puedes consultarlos completos y sacar tus propias conclusiones.
Para seguir: en la cronología de fechas tienes qué se esperaba en 1874, 1914 y 1925; en ¿Qué fue Beth Sarim, la casa de San Diego para los «príncipes» resucitados?, otra expectativa de aquella época; y en Antes y ahora, otros cambios con sus referencias. El paso 3 del recorrido resume la historia de las fechas, y el paso 4, en qué se basa la autoridad de quienes hacen estos ajustes.
Fuentes
- La Atalaya, 1 de enero de 2000: «Sirvamos con el atalaya». págs. 9-10, párrs. 16-17Publicación de la organización
- The Watchtower, 1 de enero de 2000: «Serving With the Watchman» (edición en inglés del mismo artículo). párr. 17Publicación de la organización
- Los testigos de Jehová, proclamadores del Reino de Dios (1993), cap. 14: recuadro «Prácticas que se han abandonado». págs. 200-201Publicación de la organización
- C. T. Russell, Millennial Dawn, vol. III: Thy Kingdom Come, primera edición de 1891 (escaneo en archive.org, en inglés). cap. X, págs. 315 y 342Publicación de la organización
- C. T. Russell, Studies in the Scriptures, vol. III: Thy Kingdom Come, edición de 1914 (escaneo en archive.org, en inglés). pág. 342Publicación de la organización
- Los testigos de Jehová, proclamadores del Reino de Dios (1993), cap. 6. pág. 64Publicación de la organización
- Centennial of the Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania (1984): «Tour Sheet of Pittsburgh, Pennsylvania» (en inglés). págs. 30-31Publicación de la organización
- Informe de la asamblea anual de la Sociedad Watch Tower y de los Estudiantes de la Biblia, Pittsburgh, 2-5 de enero de 1919: apartado «At the Grave» (escaneo en archive.org, en inglés). pág. 7Publicación de la organización
- The Watch Tower, 15 de diciembre de 1921: «Annual Report 1921» (escaneo en archive.org, en inglés). reunión anual del 31 de octubre de 1921Publicación de la organización
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