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Temas · Historia y datos

¿Qué fue Beth Sarim, la casa de San Diego para los «príncipes» resucitados?

En 1929 se construyó en San Diego (California) una casa para Abrahán, David y otros fieles del pasado, cuya resurrección se esperaba muy pronto. Qué se publicó sobre ella, quién vivió allí y cómo lo explica hoy la organización.

Historia de la organizaciónPara empezarActualizado el 1 de octubre de 2026

En un barrio residencial de San Diego (California) hay una casa de estilo español construida en 1929. Se llama Beth Sarim, y durante algunos años fue una de las expresiones más visibles de una esperanza muy concreta: que Abrahán, David y otros fieles del Antiguo Testamento iban a resucitar pronto, antes del Armagedón, y que necesitarían un lugar donde vivir.

Es una historia poco conocida hoy, incluso entre testigos de Jehová con muchos años en la congregación.

El contexto: «Millones que ahora viven no morirán jamás»

En 1920, Joseph F. Rutherford, que dirigía entonces la obra, había anunciado en el discurso y folleto Millones que ahora viven no morirán jamás que en 1925 cabía esperar el regreso de «Abrahán, Isaac, Jacob y los profetas fieles del pasado» (citado en Los testigos de Jehová, proclamadores del Reino de Dios, 1993, pág. 78). Lo que ocurrió con aquella fecha se cuenta en la cronología de fechas.

Esos fieles del pasado se identificaban con los «príncipes en toda la tierra» de Salmo 45:16. La expectativa no desapareció después de 1925: siguió viva durante los años treinta.

Cómo lo explica la propia organización

El libro Los testigos de Jehová, proclamadores del Reino de Dios (1993), que sigue disponible en la biblioteca en línea oficial, dedica un recuadro a la casa, titulado «Casa de Príncipes». Explica que Rutherford, tras una pulmonía grave, «solo le funcionaba un pulmón» y que su médico le recomendó pasar en San Diego el mayor tiempo posible:

«Desde 1929 en adelante, pasó los inviernos trabajando en una casa de San Diego a la que había dado el nombre de Beth-Sarim. Aquella casa se edificó con las contribuciones dadas para ese propósito». (pág. 76)

El mismo recuadro cita el libro Salvación, publicado en 1939, que explicaba así su propósito:

«Las palabras hebreas ‘Beth Sarim’ significan ‘Casa de Príncipes’; y el propósito de adquirir esa propiedad y edificar esa casa fue el de que hubiera una prueba tangible de que en efecto hay en la tierra quienes firmemente creen en Dios y en Cristo Jesús y en su reino, [y que] también [creen] que los fieles de la antigüedad pronto serán resucitados por el Señor, estarán en la tierra, y tomarán a su cargo los asuntos visibles de ella». (pág. 76)

Es decir, según la explicación de la organización, la casa era sobre todo una prueba de fe: un modo de mostrar que se creía de verdad en esa resurrección próxima. Y al mismo tiempo servía como lugar de trabajo para Rutherford por motivos de salud.

Lo que se publicó en 1942

A finales de 1941, ya muy enfermo y tras una operación, Rutherford fue llevado «a una residencia en California a la que había dado el nombre de Beth-Sarim» (Proclamadores, pág. 89). Murió el 8 de enero de 1942.

Pocos meses después, la revista Consolation (antecesora de ¡Despertad!) del 27 de mayo de 1942 dedicó casi un número entero a la casa y al deseo de Rutherford de ser enterrado en la finca, algo que las autoridades del condado no permitieron. Allí se decía (traducción propia del inglés):

«El juez había anhelado ver a los antiguos testigos (mencionados en el capítulo 11 de Hebreos) volver a la tierra en Beth-Sarim (…). Como pensaba que podría morir antes de ese acontecimiento, quería que sus huesos quedaran en la propiedad». (pág. 4)

Y más adelante, al explicar el propósito de la casa, añadía que las profecías indicaban que Daniel y los demás estarían aquí «en cualquier momento» (any time now), y que «Beth-Sarim, por lo tanto, en 1929, se construyó como prueba tangible de fe en estas profecías» (pág. 5).

Finalmente, Rutherford fue enterrado el 25 de abril de 1942 en Staten Island (Nueva York), según recoge el historiador Massimo Introvigne a partir de la prensa de la época y de la propia Consolation (Introvigne, 2022, pág. 9).

La venta de la casa

Proclamadores explica que la junta directiva de la Sociedad Watch Tower decidió venderla y cita The Watchtower del 15 de diciembre de 1947:

«Ha cumplido plenamente el propósito para el cual se obtuvo y ahora solo servía como un monumento que resultaba muy caro de mantener; nuestra fe en la vuelta de los hombres de la antigüedad, a quienes Cristo hará príncipes en TODA la tierra (no solamente en California) se basa, no en esa casa Beth-Sarim, sino en la promesa de la Palabra de Dios». (pág. 76)

La venta se realizó en 1948: la casa pasó a un médico de San Diego, Franklin D. Hankins (Introvigne, 2022, pág. 19). Lo confirma el informe con el que la ciudad de San Diego declaró la casa bien histórico en 2001: los encargados de la finca, testigos de Jehová, vivieron en ella hasta 1948 y después se vendió a ese médico y a su esposa. La búsqueda de títulos de propiedad que incluye el informe muestra que la finca pasó en octubre de 1947 a nombre de uno de esos encargados, William Clayton Short, y que la escritura de Short a Frances S. Hankins es del 29 de junio de 1948. Hoy es una vivienda particular.

El cambio de 1950

Una nota del mismo recuadro de Proclamadores explica que entonces se creía que hombres como Abrahán, José y David «serían resucitados antes del fin de este sistema de cosas», y añade:

«En 1950 se ajustó este punto de vista, cuando estudios más profundos de las Escrituras indicaron que aquellos antepasados terrestres de Jesucristo serán resucitados después del Armagedón». (pág. 76, nota)

Así, la idea que había dado sentido a Beth Sarim —que los «príncipes» llegarían antes del fin— se abandonó dos años después de vender la casa.

Lo que muestra esta historia

Los hechos, en resumen, son estos: durante unos treinta años se enseñó que los fieles del pasado resucitarían pronto; se construyó una casa como «prueba tangible» de esa fe; en 1942 se escribió que llegarían «en cualquier momento»; la casa se vendió en 1948 y en 1950 la enseñanza cambió. La organización lo presenta hoy como una expresión sincera de fe que quedó superada por un entendimiento más profundo de las Escrituras.

No hace falta pensar mal de nadie para hacerse algunas preguntas con calma:

  • Si hoy alguien te dijera que una resurrección o un acontecimiento concreto ocurrirá «en cualquier momento», ¿qué te ayudaría a valorar si esa expectativa está bien fundada?
  • ¿Qué diferencia hay entre una esperanza que se mantiene y una explicación concreta sobre cuándo y cómo se cumplirá?
  • ¿Conocías esta historia? Si no, ¿por qué crees que se habla poco de ella?

Las citas en español están en la biblioteca en línea oficial, y el número de Consolation puede consultarse escaneado en archive.org. Puedes leerlos completos y sacar tus propias conclusiones.

Para seguir: en la cronología de fechas tienes qué se esperaba en 1914, 1925 y 1975; en ¿Qué relación tuvo Charles Taze Russell con la Gran Pirámide?, otra creencia de aquella época que también se abandonó; y en Antes y ahora, otros cambios con sus referencias. El paso 3 del recorrido resume la historia de las fechas.

Fuentes

  1. Los testigos de Jehová, proclamadores del Reino de Dios (1993), cap. 7: recuadro «Casa de Príncipes». pág. 76 y nota; «Últimos días de J. F. Rutherford», pág. 89Publicación de la organización
  2. Consolation, 27 de mayo de 1942: «San Diego Officials Line Up Against New Earth's Princes» (escaneo en archive.org, en inglés). vol. XXIII, núm. 592, págs. 3-5 (citas de las págs. 4 y 5)Publicación de la organización
  3. Massimo Introvigne, «Beth Sarim: Princes, Slander, and the Millennium», The Journal of CESNUR, vol. 6, núm. 6 (2022) (en inglés). págs. 3-23Estudio académico
  4. Kathleen Flanigan, «Beth-Sarim: House of the Princes» (agosto de 2001), informe para la declaración como bien histórico de la casa (San Diego Historical Resources Board, núm. 474; en inglés). historia de la propiedad y búsqueda de títulos (apéndice)Documento oficial

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